
Trabajar desde casa ya es parte del día a día de mucha gente, y la conexión pasó a ser tu herramienta principal. Si internet se corta en medio de una reunión, se nota enseguida. Te contamos qué conviene tener en cuenta para que tu home office funcione sin sobresaltos.
Lo que más importa: la estabilidad
Más que tener una velocidad enorme, lo que hace la diferencia es que la conexión sea pareja durante toda la jornada. Para videollamadas, trabajo en la nube y envío de archivos, fijate en estas tres cosas:
Estabilidad: que la conexión no se caiga ni tenga altibajos a lo largo del día.
Velocidad de subida: es la que usás cuando mandás archivos o cuando los demás te ven en una videollamada.
Latencia baja: es el tiempo de respuesta de la conexión; importa mucho en reuniones en vivo y en escritorios remotos.
Cuánta velocidad necesitás
Depende de lo que hagas y de cuántas personas usen internet al mismo tiempo en tu casa. Una videollamada consume bastante menos que ver series en alta definición, pero si hay varios dispositivos conectados a la vez, todo suma. Si trabajás con archivos pesados o con herramientas en la nube todo el día, conviene dejar un margen de sobra.
Armá tu rincón de trabajo
Una buena conexión también depende de cómo la usás:
Cable de red: si podés, conectá la compu directo al router. Es la opción más estable.
Cerca del router: si vas por WiFi, evitá que haya paredes o electrodomésticos en el medio.
Red de 5 GHz: suele rendir mejor para trabajar a poca distancia del router.
Horarios: pedile a la familia que deje las descargas grandes para fuera de tus reuniones.
💡 Tip: antes de una reunión importante, cerrá las pestañas y programas que no uses y probá cámara y micrófono unos minutos antes.
¿Ya sabés qué conexión te llega?
Si vivís en el sur de la ciudad de Córdoba, podés ver en el mapa de cobertura de Guabi si llegamos a tu zona, con fibra óptica o conexión por aire. Es una forma simple de saber qué opciones tenés para armar tu oficina en casa.